En este año 2014 se cumplen cuatro décadas del denominado “Pacto de Lausana” (1974- 2014), fue un documento que estableció una hoja de ruta acerca de la forma de hacer misión, para la gran mayoría de las iglesias evangélicas2 de Latinoamérica. Lamentablemente hoy la mayoría de los creyentes desconocen su contenido. Creemos que hay un antes y un después del “Pacto” en la misiología cristiana, y que a los 40 años del mismo, es valioso reflexionar sobre ese documento, y los posteriores producidos por el Movimiento de Lausana, a los efectos de encontrar respuestas teológicas concretas, que guíen la práctica misionera actual. La cuestión central de esta tesis es la misión cristiana contemporánea, en el contexto urbano latinoamericano. Consideramos que la misión no es un tema más en la Biblia, sino el hilo conductor de las Escrituras, y que la Biblia es el libro de la misión y su texto contiene un enfoque misional. Entender con claridad esos conceptos, puede ayudar a comprender el propósito de Dios para este mundo y la razón de ser de la iglesia para llevarlo a cabo. La misión es de Dios, pero también Él llama a su pueblo a colaborar en la misma. Reconocer claramente cuál es la misión cristiana, es analizar con profundidad el propósito del pueblo de Dios en esta tierra. Hay una naturaleza misional en la persona de Jesucristo, y su propósito de redimir a toda una creación dañada por la caída humana. Nuestra intención no es sólo buscar la “base bíblica de la misión”, sino entender con claridad la “base misional de la Biblia”, ya que las Escrituras es el producto de esa misión. Es necesaria una hermenéutica misional para conocer al Dios de la misión, y llevar adelante la misma de una manera efectiva, tomando conciencia del inmenso privilegio y responsabilidad de la iglesia, de ser llamada a esa tarea.

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