La formación para el ministerio es una necesidad vital para todas las iglesias. El apóstol Pablo deja claro que los dones deben ser desarrollados para la edificación de la iglesia (1Corintios 12:4-11; Efesios 4:11-16) y Pedro exhorta a cada creyente a servir a los demás a través del ejercicio de sus dones (1Pedro 4:10). En ese proceso de crecimiento, la iglesia necesita de creyentes que sirvan de guías o líderes para ayudar a los demás en el servicio al Señor. La formación de estos líderes siempre ha sido un desafío para todas las iglesias. La mayoría de los pastores se sienten frustrados cuando buscan apoyo en otros creyentes para que les ayuden a liderar ministerios o áreas de servicio en la iglesia y no lo encuentran. Esta investigación muestra la forma cómo cuatro iglesias que pertenecen a la Asociación de Iglesias Evangélicas de Oriente (ASIGEO) en Venezuela están asumiendo la tarea de formar líderes locales. Se demuestra, en la investigación, que es importante en este proceso de formar líderes: 1) Tener una definición clara de lo que es un líder cristiano, 2) puntualizar la necesidad de que sean los pastores mismos quienes asuman la responsabilidad de la formación de líderes en la iglesia local y que busquen toda la ayuda necesaria para este fin, 3) ofrecer apoyo continuo a los líderes emergentes a través de mentorías y asistencias pastorales y 4) reconocer el papel importante que la organización, ASIGEO, puede cumplir en ayudar a los pastores e iglesias en el proceso de formación de líderes emergentes.

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